Cuidado facial con aceites vegetales
Publicado en01/02/2019
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La gran mayoría de productos cosméticos contienen ingredientes tóxicos que pueden perjudicar nuestro organismo. Una alternativa natural y ecológica a las cremas faciales es el uso de aceites vegetales. Es importante que diferenciemos los aceites minerales de los vegetales. El aceite mineral se extrae generalmente como subproducto del petróleo, tienen una textura espesa y forma una barrera en la piel de lubricación y protección que puede obstruir los poros y las glándulas, afectando a la transpiración de la piel. Los aceites vegetales se obtienen por presión en frío o maceración de plantas, son más ligeros y agradables, se absorben fácilmente a través de la piel, nutriéndola.
Al contrario de lo que pudiéramos pensar que por su aspecto nos puede dejar la piel excesivamente grasa, lo cierto es que los aceites vegetales hidratan y nutren en profundidad y regulan la cantidad de grasa producida por la piel. Existe una gran variedad de aceites vegetales que difieren en su composición, puede variar el contenido en grasas saturadas o insaturadas, vitaminas, antioxidantes, etc. En función de sus componentes algunos son más adecuados que otros según el tipo de piel.

Para beneficiarnos de todas las propiedades de los aceites vegetales es importante que éstos sean elaborados por presión en frío y 100% puros.
TIPOS DE ACEITES VEGETALES:
Aceite de Aguacate
Obtenido a partir del fruto de Persea gratissima. El aceite obtenido por presión en frío es de color verde oscuro y un olor intenso y penetrante. Debemos diferenciarlo del que está refinado y desodorizado porque durante este proceso se pierden la mayoría de compuestos activos. Es rico en vitaminas, como la vitamina E, antioxidantes y ácidos poliinsaturados. Es una de las mejores opciones para nutrir la piel seca o madura. Ayuda a aumentar la elasticidad de la piel y a prevenir la aparición de arrugas. También es un aceite de elección en la prevención de estrías durante el embarazo y para atenuarlas cuando son recientes. Protege la piel contra las agresiones del sol, el viento y el frío. Pude aplicarse sobre el cabello en forma de mascarilla dejándolo actuar unos minutos o extender unas gotas sobre las puntas secas o abiertas.
Aceite de Almendras dulces
Se obtiene del fruto del Prunus amygdalus var. dulcis. Hidrata en profundidad y por su característica suavidad, es ideal para el cuidado de cualquier tipo de piel, sobretodo pieles sensibles y de bebés. Previene la aparición de estrías, calma las irritaciones cutáneas, mejora la elasticidad de la piel y la nutre, sin obstruir los poros. Es uno de los aceites de elección en aromaterapia como base para incorporar aceites esenciales para realizar masajes. Es una excelente alternativa como desmaquillante natural. Por su textura ligera puede eliminar los restos de suciedad y residuos acumulados en los poros de la piel.
Aceite de Argán
También conocido como oro del desierto, se extrae tras un proceso de secado de los frutos del árbol de Argán (Argania spinosa) expuestos al sol y, una vez secos, se extraen las semillas y se prensan en frío. Es rico en ácidos grasos insaturados que hidratan la piel, nutre intensamente por la presencia de vitaminas antioxidantes y ácidos grasos esenciales. Es un potente antiedad y regenerador, ayuda a restaurar el metabolismo natural, reduciendo las arrugas, mejorando el estado de la piel y conservándola suave y tersa. Penetra fácilmente y no obstruye los poros, actuando en las capas más internas. Se recomienda para tratar el acné suave, la psoriasis y otras afecciones que cursan con descamación de la piel. Aplicado sobre el pelo aporta brillo y fortalece el cuero cabelludo.
Aceite de Avellanas
De agradable aroma, textura fina y fluida, no grasa. Posee un alto contenido en ácidos grasos insaturados. Sus propiedades e indicaciones son parecidas al aceite de almendras. Especialmente recomendada para pieles sensibles, normales, mixtas y con tendencia acnéica. Perfecta para el cuidado del bebé, hidrata, protege, cuida y calma la piel irritada. De fácil absorción, ideal como aceite portador y base de masaje. Ayuda a eliminar el maquillaje, especialmente el contorno de ojos y las máscaras para pestañas resistentes al agua.
Aceite de Germen de trigo
Obtenido del germen de Triticum vulgare. Rico en vitaminas, ácidos grasos esenciales, antioxidantes y ceramidas que mejoran el estado de la piel. Por su contenido en vitamina E, es excelente como aceite antienvejecimiento, para el cuidado del contorno de ojos y como conservante de productos cosméticos. Restablece y preserva la integridad de la piel, restaura la piel deshidratada y combate la sequedad. Por su efecto antiinflamatorio puede emplearse para revertir eczemas, quemaduras, erupciones cutáneas y dermatitis.
Aceite de jojoba
El aceite virgen de jojoba se obtiene de la extracción de las semillas del arbusto Simmondsia chinensis. Por su riqueza en ceramidas penetra fácilmente a través de la epidermis, sin dejar residuos ni una sensación grasa. Crea una barrera protectora frente los desequilibrios de pH, responsable de la pérdida de humedad. La presencia de ácidos grasos y vitamina E revierten y previenen los signos tempranos de la edad. Su contenido en ácido linoleico y antioxidantes estimula la regeneración celular y facilita la eliminación de células muertas. Excelente para todo tipo de piel. Una buena solución para el acné y los puntos negros por su efecto astringente y antiséptico. No es comedogénico. Aplicado sobre el cuero cabelludo es capaz de disolver los depósitos grasos que se obstruyen los folículos pilosos. Una pequeña cantidad sobre las raíces del pelo aportan los nutrientes necesarios para reforzarlo y prevenir la caída. Unas gotas sobre las puntas abiertas y secas devuelven el brillo natural. Aplicado como acondicionador combate el pelo encrespado. Tiene una vida útil larga, dado que no se oxida con facilidad ni adquiere malos olores.
Aceite de Pepita de Uva
Obtenido a partir de las semillas de Vitis vinífera. Es muy rico minerales, polifenoles, vitamina E y ácidos grasos Omega 6. Es un aceite con amplas propiedades regeneradoras que hidratan y devuelven elasticidad a la piel. Unas gotas sobre las arrugas que se producen alrededor de los ojos y de la boca, ayudará a suavizarlas y frenar su aparición. Interviene en la regulación del pH de la piel. Recomendado en alteraciones dermatológicas como eczemas o psoriasis.
Aceite de Rosa Mosqueta
Se consigue por presión de las semillas de Rosa rubiginosa. Está compuesto principalmente por ácidos grasos esenciales (linoleico y linolénico), antioxidantes y vitaminas A y E. Tiene una gran capacidad de reducir los radicales libres causantes del envejecimiento cutáneo, por lo que es es un potente producto antiedad. Mejora el grado de hidratación de la piel, ayuda a la correcta cicatrización y produce un aumento en la elasticidad y textura de la piel. Disminuye la hiperpigmentación en tratamientos a largo plazo. Previene y atenúa las estrías y es un aceite especialmente recomendado en la piel atópica, úlceras tróficas, eczemas, dermatitis de contacto y queloides.
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